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Devocionales
Un día para recordar, un día de victoria
Billy Graham
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Palabras de Billy Graham en la Catedral Nacional de Washington, D.C., el viernes 14 de 2001, dando esperanza y aliento a la nación. Poderoso mensaje de verdad que todavía está vigente 10 años después.

Estamos juntos aquí hoy para afirmar nuestra convicción de que Dios cuida de nosotros, no importa nuestra etnia o nuestros fundamentos políticos o religiosos. La Biblia dice "Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones".

No importa cuánto tratemos, las palabras no pueden simplemente explicar el horror, la sorpresa y la repulsión que sentimos por lo que sucedió en esta nación la mañana del martes. El 11 de setiembre será en nuestra historia un día para recordar.

Hoy le decimos a los que pergeñaron ese cruel plan y a los que lo ejecutaron, que el espíritu de esta nación no será vencido por sus torcidos y diabólicos planes. Algún día los responsables serán llevados ante la justicia.

Pero hoy estamos juntos en este servicio para confesar nuestra necesidad de Dios. Hemos necesitado a Dios desde el principio de esta nación. Pero hoy lo necesitamos especialmente. Estamos involucrados en una nueva clase de guerra y necesitamos la ayuda del espíritu de Dios.

La Biblia dice "DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto no temeremos aunque la tierra sea removida; Aunque se traspasen los montes al corazón de la mar."

¿Pero cómo entendemos algo como esto? ¿Por qué Dios permite que suceda semejante maldad? Quizás es lo que usted se está preguntando. Usted puede estar enojado con Dios. Le aseguro que Dios entiende los sentimientos que usted pueda tener.

Hemos visto muchas cosas que inundan nuestros ojos de lágrimas y nos hacen sentir airados. Pero podemos confiar en Dios, aún cuando la vida parece estar en la máxima oscuridad.

¿Qué lecciones podemos aprender?

Primero, se nos recuerda acerca del misterio y la realidad del mal. Me han preguntado muchas veces por qué Dios permite tragedias y sufrimiento. Debo confesar que desconozco la respuesta. Debo aceptar por fe que Dios es soberano y que es un Dios de amor, misericordia y compasión en medio del sufrimiento.

LA biblia dice que Dios no es el autor del mal. 1ra de Tesalonicense 2:7 nos habla del misterio de la iniquidad. El profeta del antiguo testamento Jeremías dice "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? "

La lección de este suceso no solo es acerca de la iniquidad y el mal, sino una lección acerca de nuestra necesidad del otro. Qué ejemplo que han sido Washington y Nueva York estos días pasados! Ninguno de nosotros olvidará las imágenes de nuestros bomberos y policías, o los cientos de personas esperando pacientemente para donar sangre.

Una tragedia como esta pudo dividir nuestro país, pero en cambio nos ha unido. Aquellos perpetradores que hicieron esto para dividirnos sepan que ha sido lo contrario, Estamos más unidos que nunca antes. Pienso que esto ha sido ejemplificado cuando los miembros del congreso se pararon hombro con hombro y cantaron "Dios bendiga América".

Finalmente, por difícil que sea para nosotros de ver ahora, este suceso puede darnos un mensaje de esperanza, esperanza por el presente y por el futuro. Sí, hay esperanza. Hay esperanza por el presente porque la escena, yo creo, ha sido preparada para un nuevo espíritu en nuestra nación.

Necesitamos desesperadamente un renuevo espiritual en nuestro país, y Dios nos ha dicho en su palabra una y otra vez que debemos arrepentirnos de pecado y volver a Él, y Él nos bendecirá de una nueva forma.

También hay esperanza para el futuro debido a las promesas de Dios. Como cristiano tengo esperanza, no sólo para esta vida, sino por el cielo y la vida venidera. Y muchas de las personas que murieron la semana pasada están el cielo hoy. Y ellos no quisieran volver. Es tan glorioso y maravilloso. Esa es la esperanza para todos los que hemos puesto nuestra fe en Dios. Oro para que usted tenga esta fe en su corazón.

Este hecho nos recuerda la brevedad e incertidumbre de la vida. Nunca sabemos cuándo seremos llamados a la eternidad. Dudo que las personas en aquellos aviones o los que estaban el WTC o el Pentágono el Martes pensaran que ese sería el último día de sus vidas. Y es por eso que debemos enfrentar nuestra propia necesidad espiritual y comprometernos con Dios y su voluntad.

Aquí en esta majestuosa Catedral Nacional vemos alrededor nuestro el símbolo de la Cruz. Para los cristianos, la cruz nos dice que Dios entiende nuestro pecado y sufrimiento, porque Él los tomó sobre sí mismo en la persona de Jesucristo. Desde la cruz Dios declara "te amo, conozco las penas y el dolor que puedas sentir, pero te amo".

La historia no termina con la cruz, ya que la Pascua nos dirige más allá de la tragedia de la cruz hacia la tumba vacía. Nos dice que hay esperanza de vida eterna, ya que cristo ha conquistado el mal, la muerte y el infierno. Sí, hay esperanza.

Soy un hombre viejo ahora, y he predicado en todo el mundo. Y cuanto más viejo me vuelvo más me aferro a aquella esperanza con la que empecé muchos años atrás. Años atrás en el desayuno de oración nacional aquí en Washington, el embajador Andrew Young cerró su charla con una cita del viejo himno "Qué fuerte fundamento".

Sí, nuestra nación ha sido atacada, edificios destruidos, vidas perdidas. Pero ahora tenemos que tomar una decisión: caer y desintegrarnos emocional y espiritualmente como pueblo y nación, o volvernos más fuertes a través de esta lucha para reconstruir un fundamento sólido.

Yo creo que estamos comenzando a reconstruir ese fundamento. El fundamento es nuestra confianza en Dios. Y en esa fe, tendremos la fuerza para soportar algo tan difícil y horrendo como lo experimentado esta semana. Ha sido una semana terrible, plena de lágrimas.

Pero también ha sido una semana de gran fe. En el himno "Qué firme fundamento", las palabras dicen:"

No temas, estoy contigo
No desmayes, porque soy tu Dios y te ayudaré
Te fortaleceré, te ayudaré y te levantaré
Sostenido por mi justa y omnipotente mano.

Mi oración hoy es que debemos sentir los brazos amorosos de Dios alrededor nuestro y que como creemos en Él sabremos que nunca nos abandonará. También sabemos que Dios dará sabiduría y coraje y fuerza al presidente y aquellos a su alrededor. Y este será un día que recordaremos como un día de victoria.

Dios los bendiga.


   Traducción: Carlos Donatucci
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